FIFA 2026

Para las diásporas de Toronto, el choque entre Portugal y Croacia es algo más que un simple partido


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Por Divya Rajagopal y Nicole Fernandes

TORONTO, 1 jul (Reuters) – El Mundial ha deparado muchos momentos mágicos hasta ahora, pero quizás ninguno más poético que el encuentro entre Portugal y Croacia en los dieciseisavos de final, el jueves en Toronto, donde las numerosas comunidades portuguesas y croatas han recibido una oportunidad única en la vida.

El portugués Cristiano Ronaldo, de 41 años, visita la ciudad por primera vez desde 2009. El croata Luka Modrić, de 40, regresa tras haber disputado la semana pasada en esta misma ciudad su partido número 200 con la selección. Ambos jugadores han ganado el Balón de Oro, Ronaldo, en cinco ocasiones.

FOTO DE ARCHIVO: Fútbol – Copa Mundial de la FIFA 2026 – Grupo L – Croacia vs Ghana – Estadio de Filadelfia, Filadelfia, Pensilvania, EE. UU. – 27 de junio de 2026. Aficionados croatas celebran dentro del estadio después del partido. REUTERS/Pilar Olivares/File Photo

Pero uno de estos iconos del fútbol podría despedirse de su selección tras el encuentro del jueves, dependiendo de qué lado se decante el resultado.

Es un momento que dos grandes comunidades de la diáspora en Toronto solo podrían haber soñado con vivir.

Ontario acoge a casi 100.000 personas de ascendencia croata, de acuerdo al gobierno provincial, ya más de 300.000 personas de ascendencia portuguesa. Muchas de ellas residen en el Área Metropolitana de Toronto, lo que constituye un escenario ideal para el partido.

Carina Paradela, directora de operaciones del Primer Centro Cultural Luso-Canadiense de Toronto, dijo que el hecho de que Portugal juegue en la ciudad es muy especial para la comunidad.

«Obviamente todos están muy nerviosos porque queremos que ganen. Y como están todos aquí, a nuestro lado, queremos celebrarlo», sostuvo Paradela.

El animado barrio de Little Portugal, en el centro de Toronto, estará de fiesta de todas formas, ya que los bares y restaurantes se preparan para recibir una gran oleada de aficionados. Habrá fiestas para ver el partido y un enjambre de camisetas rojas, muchas de ellas con el 7 de Ronaldo.

El fútbol es una parte fundamental de la cultura portuguesa, que ayuda a las familias a estrechar lazos y a los miembros de la diáspora a sentirse un poco más cerca de casa. «Forma parte de nuestra cultura hasta tal punto que siempre lo asociamos con momentos realmente bonitos», dijo Paradela.

Algo similar ocurre con los croatas, cuya pasión quedó patente la semana pasada cuando los aficionados, ataviados con camisetas a cuadros rojos y blancos, se apoderaron de las calles de Toronto antes de su partido contra Panamá.

«Esperamos que vengan a Toronto croatas de todo el mundo, así que será como jugar en casa. Nos sentimos orgullosos de poder acoger a nuestra selección aquí», dijo Davor, propietario del restaurante Croacia en Toronto.

GRANDES JUGADORES, GRANDES COSTOS

El jueves se vivirá un duelo de alto nivel entre Ronaldo y Modric, quienes han sido los rostros de sus selecciones por años. Para muchos, la oportunidad de vivir una despedida del que perder ante la afición está fuera de su alcance.

Las entradas de reventa superaron los 3.000 dólares tras confirmarse el enfrentamiento.

«Por ese precio quizás podría hacer un viaje a Arabia Saudita y ver a Ronaldo allí», dijo Paradela, refiriéndose a la Liga Profesional Saudí, donde el jugador con más partidos internacionales y goles de la historia del fútbol masculino juega en el Al-Nassr.

«Este deporte se construyó gracias al esfuerzo de la gente corriente de clase trabajadora, y que ahora no pueden permitirírselo es una farsa», expresó por su parte Iva Grbesic, una croata-canadiense que vive en Toronto.

Aunque solo un equipo seguirá en carrera después del jueves, ambas comunidades sienten que han ganado al tener la oportunidad de acogerlos.

«Significa mucho para nuestras dos comunidades poder disfrutar de este partido (…) con dos increíbles comunidades de la diáspora, celebrando de verdad a sus equipos», apuntó Grbesic.

«Una de estas comunidades va a celebrar a lo grande», dijo Paradela sobre lo que pasará tras el partido. «Obviamente, espero que seamos nosotros (Portugal), pero aún así, es emocionante saber que su comunidad (croata) va a estar muy feliz ese día».

(Escrito por Nicole Fernandes. Editado en español por Carlos Calvo Pacheco)

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