Santo Domingo Este: Entre el Espejismo Publicitario y el Colapso de una Gestión

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RESUMEN
Por: Julio A. Ledesma Jurista y Analista Social
La gestión municipal no se mide por la estridencia de sus discursos ni por la pulcritud de sus vallas publicitarias, sino por la calidad de vida de quienes caminan sus calles. Hoy, Santo Domingo Este atraviesa una de sus crisis más agudas bajo la administración del alcalde Dio Astacio, una gestión que parece haber confundido la gobernanza con el marketing, dejando a la deriva la responsabilidad sagrada que asumió ante los munícipes.
El Abandono de los Barrios: Una Realidad Innegable
Es imperativo poner al desnudo la falta de transparencia y la ineficiencia que imperan en el ayuntamiento. Mientras desde el despacho municipal se intenta proyectar una imagen de dinamismo, los barrios marginados de nuestro municipio cuentan una historia distinta: la del olvido. La recogida de desechos sólidos ha pasado de ser un servicio básico a un lujo inexistente. El cúmulo de basura en cada esquina no es solo un problema estético; es una crisis sanitaria que ya está pasando factura.
Niños, niñas, mujeres y hombres están padeciendo brotes de enfermedades infectocontagiosas derivadas de la insalubridad. El hedor y la proliferación de plagas son el denominador común en sectores donde el camión recolector se ha convertido en un mito urbano.
Obstáculos, Caos y Calles Intransitables
A la crisis de la basura se suma el deterioro físico de nuestra red vial. Las calles de Santo Domingo Este están, en su mayoría, destruidas. Sin embargo, el peligro se multiplica con la aparición de contenedores improvisados y obstáculos en la vía pública que convierten el tránsito en una carrera de obstáculos mortal. Estos elementos, fruto de la improvisación municipal, están provocando accidentes diarios en nuestras avenidas, poniendo en riesgo la integridad física de ciudadanos que solo intentan llegar a sus trabajos o hogares.
¿Gestión Real o «Buche y Pluma»?
Resulta preocupante ver a un alcalde más enfocado en actos de corte reeleccionista y en «venderle sueños» al Excelentísimo Señor Presidente de la República, Luis Abinader, que en ejecutar las soluciones técnicas que el municipio exige. Se intenta sepultar la realidad del desorden con simulaciones de bienestar que no resisten un recorrido por Villa Faro , Invivienda, Los Mina y Villa Duarte.
Como bien dice el argot popular, esta gestión se ha tornado en un «merengue sin letras»; mucho ruido rítmico, pero carente de contenido y sustancia. Es, lamentablemente, un caso de «buche y pluma no má», donde la incapacidad y la dejadez de manos inexpertas han traicionado la confianza de quienes votaron por un cambio que no ha llegado.
Un Llamado a la Reflexión y al Compromiso
Señor Alcalde, la función pública es un compromiso ético y legal, no una plataforma de campaña permanente. El municipio no necesita simulacros para que el Presidente crea que «todo está bien». Lo que Santo Domingo Este reclama es transparencia en el uso de los recursos y eficiencia en los servicios.
Honre el compromiso que tiene con sus munícipes. Detenga la maquinaria publicitaria y active la maquinaria operativa. Los ciudadanos no pueden seguir con «el grito al cielo» mientras su administración vive en una realidad paralela. Gobernar es resolver, no simular. Es tiempo de que la alcaldía deje de mirar hacia las encuestas y comience a mirar hacia los barrios, porque la realidad de nuestras calles es la única verdad que no podrá sepultar con retórica.








