Día Nacional de la Juventud ¿Qué celebramos?

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RESUMEN
Celebraciones simbólicas. Es esencial que el Estado, la sociedad civil y el sector privado fortalezcan las instituciones, implementen políticas públicas con financiamiento adecuado, y generen espacios reales de participación juvenil. Solo así podrá la República Dominicana transformar el enorme potencial de su juventud en desarrollo sostenible, justicia social y prosperidad económica.
Porque más que celebrar, debemos garantizar oportunidades reales para que nuestros jóvenes no solo sueñen, sino que puedan construir su futuro dentro de su propia patria.
La Escritura nos recuerda: “Porque yo sé los planes que tengo para ustedes, declara el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11
Esta promesa no niega las dificultades, pero afirma que el futuro no está perdido, incluso cuando el presente parece incierto.
También hay un llamado claro a quienes dirigen, educan y gobiernan: “Aprended a hacer el bien; buscad la justicia, socorred al oprimido.” Isaías 1:17
No se puede hablar de fe sin compromiso social, ni de juventud sin responsabilidad colectiva. Una nación que no cuida a sus jóvenes está renunciando a su propio mañana.
A la juventud dominicana, la Biblia le recuerda que no fue creada para la resignación, sino para la transformación: “Los jóvenes se cansan y se fatigan, pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas.” Isaías 40:30-31
Esperar en Dios no es quedarse inmóvil; es caminar con esperanza, con disciplina y con fe activa, aun cuando el camino sea cuesta arriba.
Hoy es tiempo de levantar una generación que no solo reclame derechos, sino que también asuma valores; que no solo critique, sino que proponga; que no se rinda ante la frustración, sino que crea que el cambio es posible, con Dios como fundamento.
Que este Día Nacional de la Juventud no sea solo una fecha en el calendario, sino un recordatorio de que Dios sigue llamando a los jóvenes a ser luz, sal y esperanza en medio de una nación que los necesita.
“Levántate y resplandece, porque ha venido tu luz.” Isaías 60:1
Fuente: Panorama








