CLÁSICO MUNDIAL DE BEÍSBOL

Llueven críticas en redes sociales por arbitraje a favor de EEUU en juego con RD


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


MIAMI. — Lo que debió ser un final épico en el LoanDepot Park se convirtió en un trago amargo para la República Dominicana. En un partido no apto para cardíacos, la selección criolla cayó 2-1 ante los Estados Unidos, pero el verdadero protagonista no fue un jonrón, sino el conteo del árbitro principal, Corey Blaser.

Con la carrera del empate en la antesala y el partido en la línea, Geraldo Perdomo fue sentenciado con un ponche cantado en un lanzamiento que, según la tecnología de rastreo, estaba notablemente bajo y fuera de la zona.

«102 millas no pueden ser strike ahí abajo»

La reacción de las leyendas no se hizo esperar. Durante la transmisión oficial de FOX Sports, un visiblemente molesto David Ortiz cuestionó la zona de Blaser. «Estás expandiendo la zona contra este bateador… 102 millas por hora no pueden ser cantadas ahí abajo», exclamó Ortiz, mientras señalaba que el pitcheo de Mason Miller fue «demasiado bueno» para ser ayudado por el árbitro.

Por su parte, Derek Jeter fue más allá y puso el dedo en la llaga sobre el futuro del juego: «Odias terminar un juego así. Te garantizo que esto acelerará el sistema de desafíos para el próximo Clásico Mundial».

Claves de un duelo de gigantes:

  • El pitcheo de Miller: El relevista estadounidense Mason Miller puso a prueb

    a los radares con lanzamientos que alcanzaron las 102.5 mph, dejando sin opciones a la ofensiva dominicana en el noveno.

  • Defensa impecable: Estados Unidos salvó el juego con una defensa de élite, destacando un tiro certero de Aaron Judge a la tercera base que evitó el avance dominicano.

  • La falta de bateo oportuno: A pesar de la polémica, a la ofensiva quisqueyana le faltó el «hit» ganador, dejando hombres en posición de anotar en múltiples entradas.

La derrota deja a la República Dominicana fuera de la contienda, en medio de un debate que inunda las redes sociales sobre si el equipo fue «atracado» en el plato o si simplemente faltó la ejecución en los momentos clave.