Actualidad

«PARA INTENTAR DANAR AL DR. FADUL HAY QUE TENER UN CORAZÓN LLENO DE MALDAD»

“Yo no he escuchado quejas del doctor”

SANTO DOMINGO — La reciente controversia entre el Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana y el Dr. Fadul ha generado un encendido debate sobre la regulación médica y la labor filantrópica en el país. En una intervención mediática, un comunicador local defendió la trayectoria de Fadul, asegurando que para intentar dañarlo «hay que tener un corazón lleno de maldad».

El conflicto escaló tras un comunicado del Ministerio de Salud Pública que, aunque redactado en términos «edulcorados y elegantes», establece en esencia que el Dr. Fadul no puede atender niños por no poseer la especialidad de pediatría.

«Es la función del ente regulador y está muy bien, es lo correcto», admitió el comunicador sobre la postura oficial. Sin embargo, subrayó que el debate no debe limitarse al cumplimiento administrativo, sino considerar el impacto social de Fadul.

  • Especialidades en disputa: Salud Pública exige que cualquier especialidad no contenida en el certificado de habilitación de un centro médico sea regularizada y acompañada por el equipo profesional correspondiente.

  • Labor social: Según el comunicador, el Dr. Fadul desarrolla una obra «filantrópica de magnitudes que no se pueden cuantificar», atendiendo a familias con y sin recursos.

La defensa se centró especialmente en la atención a niños con discapacidad, un sector que, según la denuncia, enfrenta barreras económicas infranqueables en el sistema de salud convencional.

«Solo el padre que tiene un niño con algún tipo de esas condiciones sabe lo que estoy diciendo. Hay padres que solo para hacerse los exámenes para determinar la condición de su hijo no tienen cómo pagarlo», enfatizó el locutor.

Para el comunicador, la afluencia de pacientes hacia la consulta de Fadul es un síntoma de las carencias del Estado. «La gente va donde el doctor Fadul porque ve mejoría en sus hijos y por la dificultad que tienen los pobres para acceder a tratamientos costosos», concluyó, calificando la labor del doctor como «titánica» y una responsabilidad que debería recaer plenamente en el Estado dominicano.

Deja tu comentario

Otros Artículos

Botón volver arriba