BC explica los riesgos y perspectivas de la economía frente a la incertidumbre global

Santo Dominngo.- El Banco Central explica que la incertidumbre política y económica internacional se ha intensificado nuevamente, impulsada por el resurgimiento de tensiones geopolíticas, particularmente en Irán y el Medio Oriente, por conflictos legales en torno a la política comercial de Estados Unidos (EE. UU.) y por crecientes dudas sobre el rumbo de la política monetaria de ese país.
Ante este panorama, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que el complejo entorno global, sumado al aumento de los riesgos políticos en el Caribe, plantea nuevos desafíos para la economía nacional.
La institución indicó que, por la importancia de estos acontecimientos y con el propósito de mantener informada a la opinión pública, presentó un análisis de los principales factores que inciden en el resurgimiento de la incertidumbre global y de los desafíos que este nuevo escenario plantea para el país, especialmente en lo relativo al crecimiento económico y la estabilidad macroeconómica.
El Banco Central señaló que, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía mundial crecería alrededor de 3.3 % en 2026, impulsada principalmente por una mayor expansión de las economías avanzadas.
Sin embargo, añadió que este escenario enfrenta importantes riesgos a la baja debido al recrudecimiento de la incertidumbre global. En ese sentido, añadió que el índice de incertidumbre de política económica de Estados Unidos, que había mostrado moderación durante la segunda mitad de 2025, ha vuelto a incrementarse.
La entidad indicó que este aumento responde principalmente a tres factores:
1-La intensificación de los riesgos geopolíticos en territorios como Irán, Venezuela y Groenlandia.
2-Las repercusiones en la política comercial estadounidense tras la decisión de la Suprema Corte de Justicia de declarar ilegales aranceles impuestos mediante órdenes ejecutivas.
3-Las renovadas presiones de la Administración Trump sobre la Reserva Federal (FED), en medio de cambios relevantes en su estructura directiva.
Según explicó la institución, estos factores han generado preocupación sobre el futuro de la política monetaria estadounidense.
El Banco Central indicó que desde comienzos de 2026 los riesgos geopolíticos han aumentado de forma significativa.
Explicó que la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado ataques directos en Teherán y represalias iraníes contra Israel y bases estadounidenses en varios países, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahréin, Arabia Saudita y Kuwait.
Añadió que esta situación, junto con la inestabilidad en Venezuela y las tensiones en regiones no tradicionales como Groenlandia, ha afectado los mercados energéticos, el comercio marítimo y la percepción de riesgo global, reduciendo las expectativas de crecimiento mundial.
El Banco Central explicó que estos acontecimientos resultan especialmente relevantes para República Dominicana, donde la factura petrolera ha representado en promedio un 17 % de las importaciones en los últimos cinco años.
Indicó que, tras una caída sostenida impulsada por mayor producción en Estados Unidos, el petróleo de Texas (WTI) cerró el año en 57.95 dólares por barril. No obstante, añadió que los nuevos conflictos geopolíticos han revertido esta tendencia, elevando el precio del WTI por encima de 75 dólares por barril durante la primera semana de marzo.
La institución advirtió que, en un escenario de cierre prolongado del estrecho de Ormuz debido al conflicto con Irán, la oferta mundial de petróleo podría reducirse, presionando aún más los precios al alza.
El Banco Central explicó que, en su escenario base de proyecciones, prevé un déficit de cuenta corriente equivalente al 1.1 % del producto interno bruto (PIB) en 2026.
Detalló que esta estimación se basa en un precio del petróleo de 60 dólares por barril y un precio del oro de 4,450 dólares por onza troy.
La entidad añadió que este déficit estaría totalmente financiado por inversión extranjera directa (IED), que se proyecta cierre el año en aproximadamente 5,150 millones de dólares, lo que, según afirmó, ratifica la confianza de los inversionistas internacionales en la economía dominicana.
Asimismo, explicó que cada incremento de un dólar en el precio del petróleo eleva la factura petrolera nacional en aproximadamente 63.4 millones de dólares.
En ese sentido, indicó que si el precio promedio del petróleo durante 2026 fuese diez dólares superior al escenario base, el gasto adicional ascendería a 634 millones de dólares, lo que incrementaría el déficit de cuenta corriente en 0.48 % del PIB.
No obstante, señaló que este efecto podría compensarse si el precio del oro, tradicional refugio de valor, se mantiene elevado.
Según las estimaciones del Banco Central, un incremento de 95.5 dólares por onza troy respecto al escenario base sería suficiente para compensar el impacto de un dólar adicional en el precio del petróleo sobre la cuenta corriente.
POLÍTICA COMERCIAL DE EE. UU. Y EFECTOS PARA REPÚBLICA DOMINICANA
El Instituto Peterson de Economía Internacional señaló que la política comercial proteccionista de Estados Unidos sufrió un revés tras la sentencia de la Suprema Corte emitida el pasado 20 de febrero.
El tribunal declaró inconstitucionales los aranceles aplicados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977, al establecer que la facultad de fijar impuestos y aranceles corresponde exclusivamente al Congreso.
Como respuesta, la Administración Trump anunció un arancel global de 10 %, con posibilidad de aumentarlo a 15 % durante 150 días, amparándose en la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.
El Banco Central explicó que, aunque se estima que esta medida reduce la tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos, también incrementa los aranceles sobre países aliados mientras reduce los aplicados a otras naciones con las que mantiene relaciones más tensas.
Indicó que, aunque la extensión de esta medida más allá de 150 días requiere aprobación del Congreso, la administración ha sugerido que podría recurrir a otros mecanismos legales relacionados con seguridad nacional o prácticas comerciales desleales.
Respecto a los efectos en República Dominicana, la entidad señaló que aún es temprano para una evaluación concreta.
No obstante, explicó que el arancel global no debería afectar significativamente la competitividad dominicana, ya que se aplicaría de manera uniforme a todos los países. Sin embargo, advirtió que podría reducir la demanda de algunas exportaciones dominicanas debido al aumento de precios.
Añadió que existe un elemento positivo: la Casa Blanca indicó que los textiles y prendas de vestir del DR-CAFTA quedarían exentos del arancel, por lo que las exportaciones de zonas francas en estos rubros no se verían afectadas.
POLÍTICA MONETARIA DE EE. UU. Y ESTABILIDAD FINANCIERA
El Banco Central explicó que la incertidumbre sobre la política monetaria estadounidense continúa elevada debido a las tensiones entre la Administración Trump y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, cuya salida del cargo está prevista para mayo.
La entidad señaló que, aunque la nominación de Kevin Warsh fue bien recibida por los mercados, no se prevén cambios inmediatos en la postura monetaria.
Añadió que varios miembros del comité decisorio de la FED consideran insuficiente la evidencia de que la inflación convergerá a la meta durante este año, por lo que cualquier reducción de tasas podría producirse en la segunda mitad de 2026.
Asimismo, explicó que será necesario observar si la transición de liderazgo en la Reserva Federal mantiene la autonomía e independencia del banco central estadounidense, un factor clave para la estabilidad de los mercados financieros.
El Banco Central destacó que la reciente depreciación del dólar en los mercados internacionales ha beneficiado a la República Dominicana.
Explicó que, con un dólar más débil, el peso dominicano se ha apreciado cerca de 5 % desde finales de 2025.
La entidad añadió que este comportamiento, junto al aumento de los flujos de inversión extranjera directa, turismo, zonas francas y remesas, así como a cambios regulatorios implementados por la Junta Monetaria en el mercado cambiario, ha contribuido a mantener relativamente estable el tipo de cambio.
También indicó que el país ha fortalecido su posición internacional con una reducción sostenida del riesgo país de su deuda, reflejada en niveles históricamente bajos del EMBI, incluso inferiores a los de algunas economías latinoamericanas con grado de inversión.
Según explicó, esta mayor confianza permitió al país colocar con éxito 2,750 millones de dólares en una reciente emisión de bonos con fuerte demanda de inversionistas internacionales.
El Banco Central concluyó que, pese al complejo entorno internacional marcado por la incertidumbre, las perspectivas económicas de República Dominicana para 2026 continúan siendo favorables, aunque con riesgos a la baja.
Explicó que se espera un mayor dinamismo económico que en 2025 en un contexto de estabilidad de precios, especialmente durante la segunda mitad del año, cuando se disipen las presiones sobre los precios de alimentos y bebidas.
Añadió que la recuperación gradual de sectores clave, el flujo continuo de inversión extranjera directa, la mejora en los términos de intercambio y el buen desempeño del turismo seguirán impulsando el crecimiento económico y el empleo.
Los modelos de pronóstico del Banco Central proyectan un crecimiento cercano al 4 % en 2026, superior al promedio estimado para América Latina, que rondaría el 2.1 %.
Asimismo, explicó que se prevé que la inflación, tras permanecer temporalmente cerca del límite superior del rango meta, converja gradualmente hacia el centro del objetivo de 4 % ± 1 % al cierre del año.
El Banco Central afirmó que el contexto internacional incierto plantea nuevos retos para la República Dominicana.
La institución indicó que el país debe mantenerse preparado para enfrentar los desafíos derivados de este escenario, comprendiendo las medidas necesarias para preservar la estabilidad macroeconómica y el crecimiento sostenido.
Finalmente, el Banco Central reafirmó su compromiso con la estabilidad de precios, establecida como mandato constitucional, y aseguró que continuará monitoreando los cambios en el entorno económico internacional para actuar oportunamente ante cualquier riesgo que pueda afectar el desempeño de la economía dominicana.






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